Acosada en la noche
Era la noche del 31 de diciembre, una chica volvía sola a su
casa sobre las 11:50. Había terminado de
ver una película de terror junto a su mejor amigo y tenía prisa por llegar ya
que le había causado una gran impresión. Al cabo de un rato comenzó a escuchar
pasos detrás de ella y comenzó a ponerse nerviosa.
______: Son solo imaginaciones tuyas, son solo imaginaciones
tuyas-se repetía.
Pero los pasos no cesaban y cada vez se hacían más próximos
y rápidos. __________ estaba muy asustada ¿Alguien la estaba siguiendo? Comenzó
a acelerar el paso en dirección a su casa, pero pudo notar como la persona que
iba detrás de ella también lo hacía.
El corazón de ________ iba a mil por hora. Estaba muy
asustada y solo deseaba llegar a su casa cuanto antes. No había nadie por la
calle, por lo que nadie podría ayudarla si el extraño la atrapaba. Diviso un
pequeño callejón un poco más adelante. Pensó que quizás podría atravesarlo e intentar despistarlo, pero… ¿y
si el callejón no tenía salida? Si fuese así quedaría totalmente indefensa ante
su perseguidor. ¿Merecía la pena el riesgo? La respuesta era obvia: si. No
podría seguir caminando a ese ritmo mucho más tiempo, y si lograba despistarlo
podría llamar a alguien para que la ayudase.
En cuanto llegó al callejón giró y se metió en él. Camino
rápidamente intentando a travesarlo con la mayor brevedad posible. Casi estaba
llegando al final pero entonces, en la salida, apareció un hombre, el hombre
que la había seguido todo este tiempo.
Ella asustada y sorprendida se paró de golpe ¿Cómo lo había
hecho? No había otro camino para llegar a esa calle que no fuese el callejón o
por la calle principal pero tardaría el doble. ¿Cómo era posible que hubiese
llegado tan rápido? Aterrada comenzó a retroceder lentamente.
______: “Solo tienes que girarte y correr, solo hazlo.
¡Huye!”-pensaba.
Pero su cuerpo no le respondía, estaba demasiado aterrada.
Sentía como su corazón latía a un ritmo desenfrenado mientras bombeaba su
sangre a causa del miedo. Bum bum bum, oía el sonido de su corazón desbocado en
su cabeza, latía tan fuerte que parecía que se escuchase por todo el callejón.
Dejó de caminar hacia atrás, sus cansadas piernas se pararon a pesar de su
oposición y temblaban tanto que apenas podía sostenerse en pie. ¿Era ese su
fin?
El extraño se acercó a ella con paso lento pero decidido.
Metió la mano en su abrigo y _______ pudo ver como sacaba algo de ahí. Parecía
un objeto largo, pero debido a la oscuridad no lograba ver que era exactamente.
El dio un paso más y levantó la mano en la que llevaba el objeto. Entonces lo
vio, iluminado por la luz de la única farola que había en todo el callejón.
________ abrió la boca e intentó gritar, pero ningún sonido salía de su garganta.
Las lágrimas comenzaron a acumularse en sus ojos mientras veía como se acercaba
a ella sosteniendo el cuchillo de forma segura y amenazante, un cuchillo
afinado y largo que parecía tener el deseo de clavarse en ella.
El hombre precipitó el cuchillo hacia ella y el mundo se
paró completamente para _______. Quería llorar, correr, gritar, pero no era
capaz de reaccionar, solo podía mirar, mirar como el cuchillo se clavaba en su
abdomen haciendo que un líquido rojo comenzase a brotar descontrolado.
Una sombra se abalanzó sobre el agresor. ______ cayó al suelo
aun con el cuchillo clavado en el abdomen. Su visión comenzó a nublarse al
mismo tiempo que sentía que las fuerzas la estaban abandonando.
______: “¿Acaso este es mi fin?”-pensó mientras las lágrimas
le rodaba por la mejilla. Pero no eran sus lágrimas, ella no estaba llorando.
Xxx: Lo siento. Siento no haber llegado antes, debí haberte
protegido-dijo la voz de su salvador. Una voz que _______ conocía muy bien-. No me dejes, no
puedo vivir sin ti. Te quiero.
_______ quiso responderle. Gritarle que ella también lo
quería, que siempre estuvo enamorada de él, pero su cuerpo ya no le respondía.
Cada vez escuchaba los sollozos más lejanos, y se fue abandonando a la
oscuridad. Lo último que sintió fue una leve presión en los labios.
______: “Yo también te quiero Leo”-fue lo último que pensó.
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________ abrió los ojos y vio que estaba en una habitación
blanca. Parecía una habitación de hospital, pero era mucho más amplia y no
tenía ventanas. Las mesas estaban cubiertas de frascos como los que usaban en
los laboratorios y había cables por todas partes. Entonces _______ se dio
cuenta de que tenía un montón de cables saliendo de su cuerpo y asustada pego
un pequeño grito. La puerta se abrió dejando entrar a un hombre con una bata
blanca.
Xxx: ¿Ya te has despertado?-le preguntó.
______: ¿Quién es usted? ¿Qué hago aquí? ¿Qué ha
pasado?-preguntó, pero al hacerlo notó que su voz no sonaba como siempre, tenía
un cierto matiz electrónico.
XXX: Vaya, veo que puedes hablar-dijo ignorando sus
preguntas-. Entonces podrás caminar también. Ven acompáñame- El lleva esperando
demasiado tiempo.
El extraño la ayudó a levantarse y le quitó los cables.
Aunque le pareció extraño no sintió ningún dolor cuando se los quitó. Siguió al
hombre en silencio, aunque se moría de ganas de hacerle preguntas. Llegaron
hasta una habitación donde había una enorme capsula. Sin decir ni una palabra,
el hombre la pulso y dejó al descubierto a una persona.
______: Leo…-murmuró _______.
Leo abrió los ojos y salió de la capsula.
Leo: _______ ¿eres tú?-preguntó, pero su voz no era igual a
la que _________ recordaba.
Leo la abrazó y ella se sintió protegida de nuevo, pero aún
tenía muchas preguntas.
_____: Oppa ¿Qué ha pasado? ¿Qué hacemos aquí? ¿Qué le pasa
a tu voz?
Leo: ¿Recuerdas el día en el que fuimos al cine?-ella
asintió- ¿Recuerdas lo que pasó cuando te fuiste a tu casa?
Todas las imágenes volvieron a su cabeza de golpe, el
hombre, el miedo, el cuchillo, su muerte…
_____: ¿Estoy muerta?-dijo con miedo, aunque su voz no
delataba este sentimiento.
Leo: Estabas, ahora estás viva de nuevo-______ lo miró sin
entender-. Ese día estaba tan desesperado que no sabía qué hacer, pero por
suerte llegó un hombre que me dijo que tenía un modo de hacer que volvieses a
vivir. Era un ingeniero de vida artificial, que estaba en la ciudad por una
conferencia de ciencia. Me dijo que podía hacer que con su tecnología volvieses
a vivir, pero en forma de androide.
____: ¿Es el?-preguntó señalando al anciano hombre que la
había traído hasta allí.
Dr: No querida, ese era mi tatarabuelo. Las cosas se
retrasaron un poco ya que cuando él te encontró ya estabas completamente
muerta, por eso tus recuerdos y personalidad se borraron y fue difícil
recuperarlos. La última vez que te despertaste no reconocías a Leo.
_____: No recuerdo haberme despertado antes ¿Cuándo fue eso?
Leo: Hace cien años-respondió.
_____: ¿Entonces tu…?
Leo: Te dije que no podía vivir sin ti. Le pedía a su
tatarabuelo que me convirtiese en androide y solo me despertase cuando tú
despertases.
_____: Pero tú estabas bien. Podías haber seguido con tu
vida-protestó mientras bajaba la cabeza sintiéndose culpable de que Leo también
fuese un androide.
El levantó suavemente su barbilla y la obligó a mirarla.
Leo: No tengo vida si no es contigo, y te aseguró que
moriría mil veces solo para estar junto a ti.
De repente ______ sintió algo que no había sentido desde que
se había despertado: su corazón. Su corazón, o lo que quiera que fuese lo que
le mantenía con vida latía desenfrenado a causa de las palabras que le había
dicho aquella persona tan importante para ella.
____: No te lo pude decir ese día pero…. Te quiero-le
confesó ella.
Leo: Lo sé-respondió el mientras se acercaba para besarla
profundamente.

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